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Banco Promerica destaca en espacio regional que reconoce el liderazgo femenino en la transformación de las organizaciones

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San José, Costa Rica. Marzo, 2026. En el marco de la III edición de Mujeres Líderes Transformadoras Centroamérica y Caribe 2026, organizada por la revista Vida y Éxito, Banco Promerica formó parte de un espacio regional que reunió a líderes para reflexionar sobre el impacto del liderazgo femenino en la evolución de las organizaciones.

 

La participación del banco estuvo representada por Marianne Hütt Cabezas, directora de Mercadeo, quien formó parte del panel “Mujeres que posicionan ideas, marcas y futuro”, así como por Sol Echeverría Hine, Directora de Talento, Cultura y Relaciones Corporativas, y Ana María Moscoso Doring, Directora de Productos, Canales y Experiencia de Cliente, quienes fueron reconocidas como Mujeres Líderes Transformadoras 2026.

 

El mercadeo como motor de confianza, datos y crecimiento

 

Durante su participación en el panel, Hütt compartió una visión clara: el mercadeo hoy no puede operar desde la intuición aislada, sino desde una lectura integral del cliente que combine datos, comportamiento y contexto.

 

“Hoy tenemos la capacidad de entender a las personas no solo por lo que dicen, sino por lo que hacen. Los datos nos permiten ver comportamientos reales y complementar esa información con estudios para tomar mejores decisiones”, señaló.

 

Desde esta perspectiva, explicó que el verdadero valor del mercadeo radica en su capacidad de conectar múltiples dimensiones del negocio: productos, experiencia del cliente, cultura organizacional y estrategia.

“El valor de una marca no se construye en un vacío. Está directamente relacionado con la confianza, la cercanía y la reputación que se genera en cada punto de contacto con las personas”.

 

En sectores como el financiero, donde las personas confían decisiones clave como sus ahorros o su estabilidad económica, esta conexión se vuelve aún más crítica. Cada interacción —desde un producto hasta un canal de atención— es una oportunidad para construir o perder confianza.

 

De la comunicación a la anticipación

 

Hütt también enfatizó que el rol del mercadeo ha evolucionado hacia una función más estratégica: anticipar necesidades y acompañar a las personas en su ciclo de vida.

 

Esto implica ir más allá de ofrecer productos, para entregar soluciones relevantes en el momento adecuado.

 

“No se trata de ofrecer cualquier solución, sino la correcta para cada etapa. Cuando una organización entiende a la persona y responde en el momento preciso, construye una relación mucho más sólida”.

 

En este contexto, destacó la importancia de una visión 360°, donde la escucha activa, el análisis de datos y la observación del comportamiento permiten identificar patrones, anticipar tendencias y tomar decisiones con mayor precisión.

 

Cultura organizacional e innovación como habilitadores del liderazgo

 

En el marco del evento, el reconocimiento otorgado a Sol Echeverría y Ana María Moscoso puso en valor el impacto de su liderazgo en áreas clave para la transformación del banco.

 

Desde la gestión del talento, Echeverría ha impulsado una visión donde la cultura organizacional, la diversidad y los sistemas meritocráticos se consolidan como factores que fortalecen la productividad, la innovación y el desarrollo sostenible de la organización.

 

Por su parte, Moscoso ha liderado una visión de innovación centrada en el cliente, donde el diseño de productos y canales responde a las nuevas realidades de las personas, promoviendo un acceso más inclusivo y una experiencia más cercana.

 

Un enfoque integral de liderazgo

 

La participación de Banco Promerica en este espacio evidenció cómo el liderazgo se construye desde distintas dimensiones que se complementan entre sí: la estrategia de marca, la cultura organizacional y la innovación en productos y experiencia.

 

En conjunto, la participación de estas tres líderes refleja un enfoque integral dentro de la organización, donde cada área contribuye a fortalecer la confianza, la relevancia y el crecimiento del banco.

 

Este tipo de espacios reafirman una tendencia clara en la región: el liderazgo femenino no solo está ganando visibilidad, sino consolidándose como un factor estratégico en la construcción de organizaciones más humanas, competitivas y sostenibles.